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23 marzo, 2014

Buenos Aires: No solo los maestros son un desastre, también el sistema online.

¿Qué esperan para echarlos?

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Le dieron una vacante, se mudó y se la sacaron

Mariel Martins anotó a su hija Juana en sala de 4 mediante el sistema de inscripción online de la Ciudad. En diciembre le dieron una vacante en Palermo, en enero se mudó a ese barrio y en febrero le sacaron el lugar y la mandaron a una escuela en Villa Crespo.

Mariel Martins no lo podía creer cuando, el 9 de diciembre del año pasado, el Gobierno de la Ciudad le informó que su hija Juana (4) había conseguido una vacante en el Lenguas Vivas, en Juncal y Bulnes. Sabía que era una escuela muy solicitada, tal vez una de las más demandadas de la Capital: por eso, aquel día y varias veces más llamó al 147 para confirmar si era cierto, si efectivamente había tenido tanta suerte. Cada vez la respuesta fue la misma: Juana tenía asegurado su lugar en la sala de 4 del Lenguas Vivas. Mariel decidió de inmediato mudarse a Palermo, para estar más cerca de la escuela adonde iría su hija. El 15 de enero dejó Villa Crespo y se instaló en su nuevo barrio.

Para ese momento ya eran públicas las fallas que había tenido el sistema de inscripción online. El Gobierno porteño reconoció que se registraron al menos 4.000 casos en los que no se respetaron las prioridades fijadas por el reglamento escolar: hubo chicos que terminaron inscriptos en escuelas distintas que sus hermanos, o que sus padres docentes, o en colegios ubicados muy lejos de sus casas. Además, el ministerio de Educación de la Ciudad admitió que por lo menos 7.000 chicos de entre 45 días y 3 años no tendrían lugar en el sistema educativo.

“Corregir” los errores que había cometido el sistema online implicó sacarles la vacante a miles de chicos que ya la tenían confirmada. El de Juana, la hija de Mariel, es solo uno de esos miles de casos. “El 4 de febrero me llamaron para decirme que no tenía más la vacante. Realmente siento que me robaron: me dieron algo y después me lo sacaron. No me interesa la falla del sistema: siento que esto fue una estafa moral. Me generaron una expectativa y después no me dieron ninguna solución”, relata Mariel a Clarín Educación.

Cuando ella y Juana ya estaban instaladas en Palermo, el sistema les ofreció una escuela en Villa Crespo, a pocas cuadras de su casa anterior. Mariel presentó la certificación de su nuevo domicilio, al que se mudó como consecuencia de la vacante original en el Lenguas Vivas, pero hasta ahora no recibió respuesta. La semana pasada, Juana tuvo que empezar las clases en Villa Crespo.

“En el 147 siempre me dicen lo mismo: ‘Este es un canal de consultas y reclamos’. Me encantaría saber cuál es el canal de soluciones… Pedí por favor que al menos me dieran una vacante en otro colegio de Palermo, pero parece que no hay. Cuando hice el primer reclamo, la persona que me atendió me dijo que por ser madre soltera y por vivir en el radio de la escuela debería tener acceso directo a la vacante, pero esa promesa nunca se cumplió”, cuenta Mariel. Y concluye: “Es muy triste cómo jugaron con las ilusiones de padres y chicos”.

Mariel Martins.

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